lunes, 3 de abril de 2017

Semana Santa 2017 (otra más)



   Playas repletas, chiringuitos a tope, hoteles de toda la geografía nacional al 100% de ocupación, un 3% más que el año anterior, que ya fue del 100%. Un desenfreno viajero sin parar, 200 millones de desplazamientos por carretera, más de 1.000 vuelos por minuto en los aeropuertos españoles. Refuerzo en la flota de autobuses y trenes, hasta los de mercancías habilitados para el transporte de personas. Personas ávidas de moverse en esta nueva semana de pasión, pasión que hace que todos, sin excepción, cambiemos de provincia y ninguno permanezcamos en la nuestra, porque si no, no se explica que haya tan elevado número de desplazamientos, que todos los lugares estén a reventar y ningún rincón de este país sea un remanso de paz, y eso, sin hablar de los destinos más allá de nuestras fronteras, que por cierto, también estarán repletos de ciudadanos españoles, con la bandera patria y el bocata de chorizo bien visibles, para que no quepa la menor duda de nuestro lugar de procedencia. Todo esto no lo digo yo, lo dice toda la prensa, la escrita en papel y en pantalla, la hablada y la televisada.

Nota: Mi enhorabuena a todos los empresarios del sector y todo mi apoyo a los chavales, y no tan chavales, de las escuelas de Hostelería y Turismo, que se van a tener que chupar (by the face) las 360 horas de prácticas en 5 días.

sábado, 18 de febrero de 2017

Solo sé, que no sé nada



   No tenía previsto hacer esta entrada, pero aprovechando que el otro día estuve haciendo fotos por allí y debido a un acontecimiento judicial que tuvo lugar ayer en Palma de Mallorca, he creído conveniente publicarla hoy. 

  Había preparado un speech crítico, largo y tendido, sobre la institución monárquica, pero me han dicho que pulula por este país una tal Ley Mordaza que no hace distingos entre los habitantes  no adscritos a determinado pensamiento y, ante tal amenaza y el temor de acabar como Robespierre, he decidido no hacer ningún tipo de comentario, cobarde de mí, y simplemente dejar constancia visual del maravilloso edificio que da cobijo a nuestra institución monárquica. Institución, por otra parte, prestigiosa, gloriosa y sin ningún tipo de pena, ni judicial ni mental. Monarquía, que junto con la Iglesia y algún que otro iluminado que anda por estos lares, ha llenado de orgullo y satisfacción esta España tan nuestra y a la que tanto debemos (literalmente en términos económicos).
 
  En fin… ya me callo. Disfruten de la imagen del mencionado edificio porque en gran parte es suyo, y me temo, que aunque sea suyo, no les van a dejar dormir en él.

martes, 14 de febrero de 2017

Esperándote VIII



  Ahí está, todo dispuesto para nuestro encuentro. Como todavía no sé qué te gusta, solo he puesto los bancos en el jardín, orientados en cualquier dirección para que elijas la que más te convenga. Después, cuando nos conozcamos un poco más, ya pongo la mesa y traigo comida y bebida. Si la cosa va bien…, te enseño la casa.

jueves, 26 de enero de 2017

La luz

  Este post va a ser bien corto, es simplemente para admirar la capacidad y la visión que tuvo Antonio Lamela, arquitecto responsable, no solo de la construcción sino también de su posterior remodelación, de las torres de Colón en Madrid, al elegir el elemento que las culmina. Un objeto que representa y define a la perfección la idiosincrasia de este país.

  Un enchufe, para enriquecimiento de empresas sin escrúpulos que ilumina sus bolsillos y oscurece nuestras casas.

  Un enchufe, el mejor currículum que podemos tener.

  Un enchufe, un ladrón.

jueves, 19 de enero de 2017

Redes


  Intenté mil ángulos diferentes, perspectivas imposibles y siempre estaba él ahí delante, como si con él no fuera la cosa. Él, siempre protagonista, mostrando su soledad en un jardín de reyes, ante la imposibilidad de retratarse así mismo, y fotografiar cualquier bicho viviente que pulule por su campo de visión, opta por ser retratado por los demás, por figurar en un mundo en que sin imagen no se es nadie y sin colgarla en las redes (red, que explícita palabra) se es menos aún. Así que… ¿Queremos ser etiquetados, atrapados y además admirados por ello? ¿Tener presencia en un mundo virtual, renegando de lo real? Pues nada caballero, ahí tiene usted su foto publicada. Estamos en la época que estamos y no seré yo quien empiece a luchar por una causa perdida y menos con este hombre de aspecto rudo, frío como la roca y precursor de hipsters, que le ha dado por posar delante de mí, obviando todo lo que sucede a su alrededor. Usted se lo pierde.

miércoles, 11 de enero de 2017

Frío


  Qué sería de los telediarios si no existiera el frío, las olas de frío, es más, qué sería de los telediarios si no existiera el tiempo, el tiempo meteorológico, claro, si el otro tiempo, es decir, la magnitud en la que se desarrollan los distintos estados de una misma cosa u ocurre la existencia de dos cosas distintas en un mismo lugar, no existiera, no existiría nada, estaríamos todos suspendidos en un limbo esperando la aparición del tiempo para poder despertar y participar, aunque viendo la deriva que llevamos lo dejaré sólo en despertar, porque participar cada vez participamos menos.


  Volviendo al tema que nos ocupa, que no es otro que los telediarios, no logro entender como no se cansan, no nos cansamos, de todos los años y en todas las estaciones siempre las mismas noticias relacionadas con el frío en este caso, con el calor en otros. Las mismas preguntas, las mismas respuestas y, no sé cómo se las arreglan y a cuento de qué, pero siempre metiendo por medio unas imágenes de Benidorm. Baste como ejemplo esta otra foto que les dejo, que no viene a cuento de nada, pero me ha parecido oportuno ponerla.
 
  Bueno, toda esta historia viene porque viendo la primera foto me he dado cuenta de donde viene la frase “tener el culo pelao” de frío, por supuesto, y para no reducir esta entrada a una foto y una frase, les he contado a ustedes todo este rollo, espero me perdonen y disfruten de las noticias de las nueve.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Esperándote VII


  Hace mucho tiempo que te espero, tanto tiempo, que hace mucho tiempo que ni siquiera lo digo, pero ahí sigo esperándote. Tanto tiempo esperándote que hasta he tenido tiempo para construirme un espacio de espera. Sencillo y discreto, para no impedir que te acerques, para no asustarte cuando te vea, cuando me veas. Un lugar de espera, si esta espera sigue siendo tan larga, tendré que construirme una zona un tanto más cómoda y acogedora, mi espalda lo agradecerá y mi postura sexual no se resentirá.